Por más que haga rabiar a muchos, debe ser cierto eso de que el catolicismo está de moda, porque jamás en la historia reciente una encíclica papal había despertado tanta expectación como esta, poniendo todo el mundo a bailar el día propio de Pentecostés. Supongo que influye el morbo de que fuera a tratar el tema de la Inteligencia Artificial, algo sobre lo que todos pontifican y casi nadie tiene verdadera idea de su uso y funcionamiento ... y menos todavía los que vayan a leerse del texto original mucho más allá del resumen que tenga a bien hacer Chatgepeté, Yeminai, Copailot o lo que cada uno tenga más a mano. No lo digo con el cubalibre en la mano, ya hemos visto todos que las primeras reseñas giran entorno a citas descontextualizadas o detalles doctrinales y epistemológicos tan relevantes como la referencia a Tolkien en un diálogo de Gandalf el Gris. El núcleo de la encíclica es en realidad reivindicar la vigencia y valor del la Doctrina Social de la Iglesia, de modo que la cuestión...
La convergencia del uso popular de la Inteligencia Artificial (IA) con el grave déficit de conocimiento sobre su desempeño real ha llenado de maestrociruelas surtidos el universo digital, pero sobre todo ha aflorado muchas creencias infundadas sobre estos sistemas mistéricos, atribuyéndoseles capacidades entre prometeicas y sobrenaturales: se les presume casi humanos, pues en su rumbosa habilidad para la verborrea se apetecen sentimientos; y al mismo tiempo oráculos capaces de sentenciar con autoridad infalible sobre cualquier asunto que se les plantee. Incluso profesores universitarios vestidos y calzados dan ya por alcanzada la singularidad, el presunto adelantamiento a la inteligencia humana, cabalgando el entusiasmo infantil (y quien sabe si la cartera llena) en lugar de la evidencia objetiva. Gran parte de la población digitalizada usa ya la IA generativa como terapeuta, camarero sujetavelas, médico de cabecera, mentor y lo que se tercie. En este punto, haré mi humilde aport...